¿Si pido uno en otro país, me entenderán?

En España si decimos la palabra albarán, estamos hablando de un justificante mercantil que señala y especifica la entrega de un pedido de diverso orden en cualquier empresa; personalizado con el logo, teléfono, colores y datos de un negocio o institución, con el cual se lleva el control de la existencia de productos en un negocio, sea cual sea su naturaleza.

En España queda claro, en cuanto a lo que es y para que sirve, pero que pasaría si necesitamos dar un comprobante de entrega fuera de nuestras fronteras? Nos entenderían si decimos que necesitamos un albarán?

Duplica tu mensaje con un albaran autocopiativo

Sorpréndete, y déjame decirte que no! En la mayor parte de los países hispano parlantes, a este certificado no se conoce con este nombre. A veces aunque hablemos el mismo idioma, es difícil entenderse.

Por ejemplo, si estas en Venezuela o en Colombia tendrías que pedir una nota de entrega o guía de despacho, si vas a una empresa de Bolivia debes solicitar una nota de remisión, en el caso de estar en territorio chileno tendrías que solicitar una nota de entrega; en Guatemala se llama nota de envío, en el corazón del caribe, en la República dominicana se llama despacho o conduce.

En el caso de denominar a un talonario o todo aquel dispositivo con el que se haga constar una transacción de diversa naturaleza, el cual suele contar con papel de autocopiado para quien lo emita puede quedarse con un resguardo y utilizarlo en hojas de pedido, descuentos, facturas de venta y otras actividades. Es similar a como se le llama en España

A diferencia de el albarán y aunque teniendo semejante función dentro de una empresa, al talonario en el los países castellano parlante se le conoce con el mismo nombre; pero si piensas trabajar en un despacho en Uruguay, tendrás que referirte al albarán como instrumento como un remito, si lo haces en la centro americana Honduras, te dirán que se llama comprobante de entrega, y en el caso de Cuba, lo conocerán como un despachando.

Nuestro idioma es rico, un idioma que dando la vuelta al mundo, se ha enriquecido, a sí misma y quienes le tienen como lengua materna. Día a día entran a nuestro diccionario coloquial cientos de expresiones que se adaptan a la población , cambio de acentos y de conceptos, de razones y significados, sin perder la esencia del castellano o español, que lleva palabras, sentidos y cultura por el mundo entero.