Mucho tiempo ha transcurrido desde que aquellas letras doradas de forma cursiva de en los que se presentaban los nombres y apellidos de los padres ambos contrayentes para encabezar el anuncio de la boda de sus hijos.

Por regla general, aquella formalidad que casi con carácter monárquico que anunciaba en enlace de una pareja, ya no suele ser la regla. De hecho, sólo en contadas excepciones los nuevos contrayentes deciden hacer todo este despliegue de solemnidad para convidar a sus amigos, familiares y allegados a su boda.

Precios para tarjetones para boda personalizados

En cuestión de gustos, las tarjetas de invitación para una ceremonia eclesiástica o civil han evolucionado, pasando a ser una enfática proyección de la personalidad de los novios, y del estilo de fiesta o convite que llevarán a cabo el día más importantes de sus vidas.

Tal ves te haya ocurrido, que al ver como es la tarjeta, te haces enseguida una idea de cómo será la celebración. Y es que este es el camino, esa es la tendencia. Lo que se estila en este caso además de hacerte saber el día, la hora y el lugar del enlace, que este medio transmita un poco la imagen de lo que te vas a encontrar durante el desarrollo de este ágape.

Por ello, los contrayentes, suelen utilizar en sus tarjetas un diseño específico, acompañado por los colores con los que se adornarán el local seleccionado y que armonicen con algunos detalles de mucha importancia, como el vestido de la novia.

Cuanto menos curiosas, a veces extravagantes y en ocasiones graciosos, resultan los diseños que en ocasiones llegan a los talleres de imprenta, sorprendiendo gratamente a creativos y personal de producción quienes en muchas ocasiones asombran de la inventiva de los novios del siglo XXI.

Y es que a día de hoy una imprenta que se precie, cuenta en sus talleres con una interminable oferta en la que destacan papel con diferentes gramajes, delicadas cartulinas aptas para toda impresión, papel kraft para dar un toque vintage, cartón pluma, vinilo, y hasta papel couche y si quieres una invitación de suave textura, a todo color y con apariencia de revista de modas.

Sencilla, doble cara, con sobres personalizados, ostentando el nombre de cada invitado en cada sobre y portando una pequeña tarjetita indicativa del número de mesa que le corresponde, a cada uno.

Coloridas y muy vivas, discretas, sobrias, formales, tradicionales y muy simples, troqueladas en la forma que desees, rectangulares, redondas, cuadradas; todo es posible a la hora de hacer tu tarjeta de invitación para boda personalizada.

Prepara a los invitados para día inolvidable, vistiendo de gala ese anuncio que todos esperan; haz de tu enlace nupcial un evento inolvidable, sin que esto lesione el presupuesto con el que cuentas, pide asesoría de expertos, ellos te ayudarán a escoger el estilo de tarjeta para invitación que más se adapte a lo que quieres conseguir, añade una

bonita foto tuya y de tu pareja, acompáñala de una frase que les identifique y sorprende a quienes tendrán la dicha de compartir contigo, el momento más importante de tu vida.