Emprendedores, nuevos comerciantes, y aún empresarios bien establecidos, caen en este error. Visto el panorama que les rodea, con una economía de consumo bastante golpeada por la llamada crisis de la segunda década de los años dos mil, toman medidas desesperadas, que le llevan a ‘’devaluar’’ su trabajo, presentándolo ante su clientela como un producto de segunda, aunque no quieran, pensando que si bajan los precios, verán aumentado sus ingresos y beneficios a final de mes.

Nada más lejano de la realidad y en estás líneas queremos demostrarte, que hacer de tu trabajo de altura superior, un producto barato será una muy mala decisión que tendrá sus consecuencias negativas en la percepción que tu clientela tenga de ti y de tu trabajo.

pon tu el precioSi tu producto, a pesar de la crisis se mantiene, si tus servicios no desmejoran, ni los pones en oferta de última hora, y no rematas tu género, tu clientela sabrá con interpretarlo, y buscará siempre la manera de acceder a el, aunque cueste un poco más de lo que recibe de tu más cercano competidor.

En este aspecto en particular, hablaremos de cinco aspectos muy importantes que sustentan nuestra teoría:

 

LOS 5 PELIGROS DE VENDER BARATO

1.- Tendrás menos margen de ganancia: En el caso de equivocarte en algún detalle, no podrás cubrirte las espaldas, porque ganarás lo justo, y no podrás asumir entre otras cosas, gastos viables para tu funcionamiento como los referidos a publicidad, marketing y posicionamiento.

2.- Lo barato, carece de calidad: Aunque no siempre sea real, este es el primer pensamiento que se pasa por la mente de ese cliente, a quien con insistencia se le ofrece algo, cuyo coste, no esté de acuerdo con su apariencia o materia prima. Quien quiera verdaderamente comprar un producto bueno, pagará por el, a pesar de que esto signifique un desembolso mayor.

3.- Cliente poco cualificado, casi siempre, quienes compran barato, causan problemas: Quien llega a tu tienda, y como prioridad busca el precio antes de ver los ventajas de un producto, mirara al dedillo hasta el céntimo; casi siempre se trata de personas complicadas a la hora de servirles, tienden a reclamar mucho más, y hasta a regatear para recibir el doble de lo que le brindas y por un precio muchísimo menor; cuestión que te generará perdidas y ya no sólo de dinero, sino también de recursos técnicos y humanos.

4.- Serás considerado como el ‘’plan B’’ del ramo: Si tu no consideras en alta estima tu trabajo, nadie lo hará. Si aceptas que el precio lo ponga el comprador y no tu como experto, te buscaran como no hay más remedio, considerándote un hacedor de chapuzas, y en ninguna circunstancia, te ubicarán como la prioridad.

5.- El cliente no es fiel a lo barato: Este es un aspecto al que debes poner mucha atención, pues tu comprador, no tendrá en consideración otros aspectos importantes de una compra como lo son la atención, la calidad de la materia prima, conocimientos y experiencia, lo único relevante y por lo cual un cliente se acercará a ti, será por lo barato en el precio. Esta situación, como toda moneda, tendrá otra cara, pues en el momento que este público encuentre alguna empresa, negocio se o proveedor más barato que tu, no volverá a ti, se irá con quien le brinde un precio aun más bajo que el tuyo, marchará tras el, y no volverá a ocuparte.

Vender a precio justo

Que lo barato sale caro, es una realidad, que no solamente involucra al comprador, sino que también afecta al vendedor, al dueño de negocio de cualquier índole, que no tenga claro sus expectativas clientelares y de crecimiento; es el momento de estimarlo.