Hacer un folleto es cuestión del día a día. Nuestra maquinaría no se detiene en la impresión constante de distintos formatos, tamaños, texturas y colores de los pedidos que a diario recibimos en nuestro taller.

De distinto material, textura y color, glasofonados, en cartulina de 350 gramos, papel couche y offset, dípticos, trípticos y Dl., constituyen el ‘’pan de cada día’’ de nuestra imprenta.

Pero la interrogante llega al momento en el que el cliente analiza la manera de presentarlo, sin saber a ciencia cierta, cual será la mejor alternativa en la obtención de resultados, y se debate entre hacerlos plegados o no.

Como expertos podemos decir, que lo primero que se debe estudiarse a la hora de hacer un folleto es si su contenido coincide con los cánones de diseño gráfico e impresión que demanda el ámbito de la imprenta a fin de hacerles comerciales.

Porque un folleto para comenzar, debe ser llamativo e interesante, desprendiendo profesionalismo en todos sus aspectos, y que estos inviten a la lectura, diferenciándote, por esta característica de la competencia.

Esté plegado o no, un folleto debe ser comercialmente informativo, en cuyo contenido se hallen elementos gráficos y escritos que supongan un valor añadido, a la publicación, haciendo que este valga la pena sostenerlo en mano, leerlo y guardarlo, de lo contrario, cada vez que un posible cliente, deseche el flyer sin leerlo, tu estarás claramente perdiendo dinero.

Una vez que tengas controlado todos los aspectos anteriores, y que te encuentres plenamente seguro que su valoración es cien por ciento positiva, entonces podrás preocuparte por el tema aquí planteado.

Plegar o no los folletos; a nosotros como imprenta, no nos supone problema alguno, porque contamos con tecnología capaz de llevar a cabo este proceso de forma automatizada; es decir, esto no significará un esfuerzo adicional.

Lo que está en discusión es el propósito a alcanzar y si para ello, conviene plegarlo o no. Por su puesto si se trata de un flyer genérico esta idea está descartada, pues al contar este con sólo un cuerpo, no requerirá de esta acción.

No obstante, en el caso de haber adquirido dispositivo con más de dos caras, pues entonces lo recomendable es sin duda, otorgarles mayor presencia, dándole vida a través de sus cuatro, o seis caras, según sea el caso.

De esta manera, utilizando los recursos gráficos elegidos a tu favor, despertaras el interés del lector y cubrirás tus expectativas comerciales al iniciar esa campaña de difusión en la que tantas esperanzas guardas para dar a conocer, tu tienda, producto o evento.

Plegar o no plegar, es una decisión que estará siempre supeditada a las circunstancias en las que hayas comenzado a llevar a cabo tu campaña, a quienes quieres llegar y a los objetivos a lograr.

Por supuesto, dependerá de igual forma de si tu material reposará en un mostrador, o si será la calle el escenario de la repartición de ese folleto a color o en blanco y negro hecho por profesionales con el que quieras vender.