Suele decirse que para gustos los colores, y para colores la paleta de los pintores capaces de crear vida, combinarlos e inmortalizarlos en obras maestras del arte universal.

Muchos son los apelativos que coloquialmente reciben los colores, la sabiduría popular los ha denominado con singulares nombres con el fin de diferenciarlos uno de los otros porque aunque se hable del mismo color, en ocasiones estos desprenden de si diferentes tonalidades que impiden a ciencia cierta identificarlos, de allí que tengamos un verde agua marina, un azul turquesa, un blanco roto y hasta un azulón o azul eléctrico.

Pero, insistimos, estas formas de llamarlos, son producto de la sabiduría popular. No obstante en el mundo profesional, donde el color es un recurso para trabajar el nombre esta estrictamente determinado e identificado.

Si de línea de colores se trata, una de la gama más conocida entre los profesionales del diseño, la rotulación y la impresión es sin duda la gama pantone, en algún momento lo hemos escuchado nombrar, y como usuario se nos ha recomendado su utilización.

Decir pantone es hablar de prestigio y exactitud. Si de artes gráficas se trata no se puede desligar esta marca al devenir diario de quienes trabajan en esta área. Hablemos de un poco de historia:

Esta fue una marca creada en 1962 en la ciudad norteamericana de New Jersey, su inventor Lawrence Herbert, lo ideó como un pequeño comercio dedicado a la venta de tarjetas de colores para compañías cosméticas; debido a su éxito al año siguiente, ya figuraba como la primera empresa dedicada a la identificación cromática.

Este novedoso sistema creado a mediados del siglo XX se basa en presentar una gama de colores con las que a posteriori se pueden lograr mezclas. Se trata de una eficiente guía integrada por un gran número de pequeñas tarjetas con una medida de ( 15x 5 cm) hechas en papel estucado, sobre las que se ha impreso muestras de color, dispuestas en forma de abanico.

Por lo general, esta guía ubica los colores y tonos según sea su luminosidad ordenándoles desde el más claro hasta el más oscuro, estas ilustraciones del color mejor conocidas como ‘’pantoneras’’ se distribuyen anualmente y se van renovando con esta misma frecuencia, pero manteniendo esa referencia numérica que le identifica.

Hablamos de un recurso sumamente apreciado entre los profesionales, el cual desde hace más de 50 años se ha constituido en un muy reputado referente a la hora de ubicar con exactitud un tono en particular, con el fin de que este sea el punto de partida para lograr un trabajo en concreto.

Cuando hablamos de la gama pantone, hablamos de un color cuyo coste estará siempre a la par de las expectativas que represente un proyecto determinado, en cuya superficie se logrará absoluta fidelidad en la reproducción del original, con un muy ínfimo margen de error, puesto que esta marca si hay algo que garantiza con altísimo porcentaje de acierto, es la reproducción exacta del color.