Todo es valorado por la primera impresión, de ahí nace el refrán de “no juzgar a un libro por su portada”; pero en realidad un libro es catalogado de buena manera si es más agradable al ojo a la primera mirada: la carátula, el papel y sobre todo su contenido son muy importantes.

¿A quién no le llama la atención un libro con una buena impresión? Tener acabados de primera, con un papel de tan buena calidad que el usuario no sienta que la hoja queda en la mano y portada firme aseguran el éxito de la publicación.

Tipos de tapa: dura y blanda
Como escritor de seguro debe ser buen lector; por ende, a la hora de pensar en la etapa final de la creación de un libro, como lo es la impresión, debe considerar a su público y si el precio del libro estará a su alcance.

Ante este escenario, la impresión de un libro puede ser en dos versiones: tapa blanda o dura. Cada una tiene sus pros y contras. Lo cierto es que el lector al momento de elegir una de estas, no solo considerará su precio, también pensará en su uso.

Por lo general, las primeras publicaciones de los libros se realizan en tapa dura, por lo que el precio es un poco más elevado. ¡Es cierto! si al potencial comprador realmente desea el libro, pagará por un ejemplar de tapa dura, y tendrá una copia más duradera que de seguro volverá a leer.

Mientras que las versiones de tapa blanda salen a relucir muy pasada la fecha de estreno del libro, así que, si el lector cuenta con un presupuesto bajo, también tendrá existe la opción de esperar una nueva edición, pero en esta oportunidad con tapa blanda y a un precio más ajustado a su bolsillo.

¡Ahora toca hablar del papel!
Las opciones que se tienen en cuanto al papel más adecuado para la impresión de un libro son realmente infinitas, pueden ser de colores, perfumados, con texturas, pero la realidad es que conviene elegir el papel que la imprenta tenga en mayor proporción para abaratar costos.

Sin embargo, hay tres tipos de papel que son los más utilizados en el mundo de las imprentas y las impresiones de libros

El primero es el offset, se caracteriza por ser blanco, es el más sencillo de encontrar, e incluso es el más económico entre todos. Es ampliamente utilizado en el mundo de las publicaciones impresas por su calidad.

El segundo tipo de papel es el marfil o ahuesado, es ese que suele tener un color amarillento con una textura rugosa al tacto. Este tipo de papel da una impresión un poco más lujosa, por lo que se usa en ejemplares de poesía o en novelas.

El tercero más utilizado para imprimir libros es el satinado. Es un tipo de papel suave y brilloso, suele ser utilizado para revistas, catálogos y comics. Posee un barniz que ayuda con la penetración de los colores de manera óptima y proporciona una calidad inigualable.

Previo a imprimir un libro, no solo debe preocuparse por su contenido, también debe hacerlo por su presentación, buscar una buena imprenta que garantice la calidad de la impresión con papeles óptimos y un precio realmente razonable.

Si encuentra estas opciones juntas, no dude ni un segundo en accionar la compra, además recuerde solicitar primero algunos ejemplares de prueba para verificar la calidad de la impresión, colores y empastado antes de reproducir todo el libro.