Mucho es lo que se podría decir acerca de la vida de uno de los personajes más ilustres del siglo XII. Un nombre que no se olvida y cuyo invento hace referencia al desarrollo cultural, científico, económico y social de la Europa de hace trescientos años y de la humanidad, a día de hoy.

Biografía de Gutenberg

Controversial por demás, con una vida personal no muy clara, matizada por periodos oscuros en los que desaparece de la historia y reaparece en ella, sin que se sepa que paso en ella durante un puñado de años.

Su apellido un símbolo y su obra un signo ineludible de progreso alcanzado por medio de una máquina ideada para multiplicar textos e imágenes, ofreciendo la oportunidad de lectura masiva ( otrora imposible) y permitida sólo a la élite de la época, haciendo llegar las letras a los menos afortunados.

Estamos hablando claro está de la imprenta y de su creador Johannes Gutenberg, a quien se podría denominar como el precursor de las letras post renacimiento, a pesar e no haber escrito ningún título durante su vida.

El mérito de este ciudadano alemán, nacido en Maguncia, ciudad del antiguo Sacro Imperio Romano el 3 de febrero de 1468, tuvo que ver con la creación de la imprenta; maquina que para aquel entonces a través de la creación individual de tipos ( letras) esculpidas sobre metal y la unión entre ellos con el fin de formar palabras, plasmaban sobre el papel todos los textos que constituían los manuscritos de la época, a los que pocos tenían acceso y cuyo trabajo de elaboración resultaba bastante tedioso e individual.

el invento que cambio la historia del mundoMucha es la polémica que durante más de cuatro siglos ha despertado la creación de Gutenberg, asegurando algunos historiadores que su idea no fue tan original como se cree y que ya para entonces en China, se había creado una máquina semejante, siendo su labor sólo la de mejorar la idea.

No obstante, este orfebre y herrero de profesión, trabajador del Obispado de su ciudad natal, comenzó en secreto a esculpir en su taller una a una las letras del abecedario, y a trabajar en lo que llamaba su ”proyecto secreto”.

Para dar forma y vida a esta idea se asoció a un burgués de la época llamado Johan Fust quien puso en sus manos una considerable cantidad de dinero con la que llevó a cabo su impresión más ilustre, cuatro siglos después todo un símbolo de la efectividad de su invento; hablamos de La Biblia a 42 líneas; la cual recibió este nombre gracias a la técnica empleada. Se trataba de imprimir esta cantidad de líneas por páginas; a día de hoy una obra maestra de la impresión de las que se conservan muy pocos ejemplares.

Gutenberg, Una vida convulsa

Si algo marcó la carrera profesional y vida en general de este inventor, fue su poca o nula capacidad de administrar el dinero que obtenía de su trabajo, por esta razón se declaro en franca quiebra en varias oportunidades, fomentando una muy mala fama entre quienes confiaban en el para iniciar nuevos negocios, de esta misma manera y debido a su falta visión fue sobornado por personajes de dudosa reputación con quienes se asoció y que reclamaron derechos sobre su creación.

Gutenberg fue llevado a la corte de su ciudad por sus socios queriendo estos obtener los primeros beneficios de aquel invento; juicio que ganaron, encontrandose nuevamente en muy mala situación económica.

Superados estos escollos y ya en el ocaso de su vida, luego permanecer durante una larga temporada en Estrasburgo y de vuelta a su ciudad natal, Gutenberg comenzó a gozar del favor del Arzobispo elector de Maguncia, Adolfo II de Nassau, quien le hizo miembro de la corte real, destinando para el una pensión de grano, vino y vestido, y le eximió del pago de los impuestos que por ley le correspondía.

Años más tarde falleció allí en la misma ciudad alemana en la que nació, siendo enterrado en una iglesia que los monjes franciscanos poseían en Maguncia. Pasados unos años de su fallecimiento en 1467, el recinto fue destruido años después por el fuego de artillería al que fue sometida esta urbe en el año 1793 desapareciendo de esta manera de tumba de aquel genio que revolucionó la escritura, masificando su uso y haciéndola llegar a todos los ciudadanos.