Un catalogo impreso es sin duda un recurso con el que puedes hacer llegar de manera ordenada, sistemática y enfática todos los recursos y artículos que contenga el listado de productos que tienes a la venta. Este es un medio mediante el cual, haces llegar el contenido de tu escaparate, a las manos de tus clientes, el día y a la hora que se requiera, sin la necesidad imperiosa que este, haga una visita a tu tienda.

Tipos de encuadernación

En este listado en cuestión predominará la clasificación de cada producto según su naturaleza, función, material de elaboración, precio y utilidad. A todas estas características podrás sumarle todas aquellas que particularmente creas que deben ser expuestas para complementar correctamente esta descripción. Diferentes alternativas son las que encontrarás en el mercado a la hora de elegir un sistema de encuadernación que reúna todo aquello que necesitas a fin de poner en marcha la elaboración de tu catalogo impreso de productos.

Puedes escoger y decantarte por el modelo que esté a la par de tus necesidades, aquellas que estén relacionadas con número de ejemplares, público al que este dirigido y claro está, acorde al presupuesto con el que cuentes a fin de afrontar el nuevo reto profesional de mostrar tu stock, y cónsono con los objetivos a lograr.

Además de todo lo expuesto, debes considerar que según sea el número de páginas, será también mejor para ti y tu proyecto un tipo de encuadernación u otro. Es por ello, que desde el mismo momento de proyectarte a la idea de hacer tu catalogo de productos personalizado, debes contar con la asesoría oportuna de un profesional.

Como primera alternativa, puedes contar con la encuadernación a grapa. Esta es una técnica que ofrece innumerables ventajas, destacando entre ellas la imagen flexible, dinámica y muy ligera que brinda a quien la escoja; se trata de un sistema que agrupa una cantidad de folios que no excederá los cinco milímetros de grosor, permitiendo abrir el documento completamente y con toda comodidad, facilitando completamente la lectura y consulta del documento en cuestión. Si el objetivo de hacer este catálogo es que circule con fluidez entre los lectores, y que estos disfruten de la comodidad de su lectura, el grapado es tu formato.

Encuadernación en Rústica: Un catálogo hecho con este método, también conocido como ”tapa blanda” lleva una cubierta, la cual a su vez encola o pega el lomo; este tipo de encuadernación consiste en su ejecución en unir todas las hojas en la zona del lomo y posteriormente pasar sobre todas ellas, este pegamento, dejarlo secar y ponerlo en su a continuación. La ventaja principal de este tipo de unión para un catálogo, es que a través de el, es posible adherir catálogos que superen las 80 páginas, claro está, dependiendo del grosor y gramaje del papel.

Otro de los sistemas más demandados a la hora de hacer un catálogo de productos y servicios, es el el llamado encuadernado wire-o, se trata de agujerear el lomo del ejemplar y añadir uniéndolo a través de un alambre que recoge los agujeros de dos en dos, entrelazando entre si, y permitiendo el paso rápido y sencillo de una página a otra.

A la hora de encuadernar desde tomar en cuenta diferentes variables, entre ellas el papel a utilizar para hacer la impresión, también dependería de este factor, la selección del método a emplear.

Recuerda que el papel couche resulta un material de muy fácil manipulación; y si se trata de offset ( según el gramaje), será mucho más pasar de una página a otra.

Por esta razón te sugerimos que busques la opinión oportuna de un especialista, que ubique tu idea en tiempo y en espacio, haciendo que decidas por la opción más idónea, que te proyecte al mercado, que te ayude a invertir el capital justo del que has dispuesto para este proyecto y que a la vez sea del pleno gusto y agrado de los receptores.

Los catálogos impresos son una vía abierta e infinita a la captación de nuevos clientes, a través de la descripción gráfica y escrita de todo lo que se encuentra en tu tienda. Representan también una manera de publicitarte, de extender continuamente tu nombre, tu marca y tus objetivos comerciales, utilizando para ello un método imperecedero y plenamente útil en lo que marketing se refriere.

Un catálogo será siempre un soporte técnico ajustado a tu necesidades, muy fresco y fácil de interpretar, y muy bien recibido por los clientes quienes aprecian que los productos lleguen a sus manos sin tener que moverse de casa para poder elegirlos.